viernes, junio 11, 2010

Cae otra pesada tarde, el Viernes añora el sol del Lunes y no hay mas que finalizar otra semana, otra bandada de jornadas donde coleccioné las mentiras de tu piel, los dolores de mis ojos y el sanguinario paso de las espadas del reloj que marca mi huida de la realidad, y en la calle juega el sol con las cabezas, las deshoja, las redistribuye en las banquetas, y una de ella, es mía, buscando a una mujer que no existe mas que en el disuelto lodo de mi mente, mientras la soledad me espera en casa con rostro y piel que huelen a otras manos, y yo me hundo en un sofá cubierto de recuerdos, donde te sientas de mañana con la muerte a platicar mi historia, y por la tarde, con la asesina del silencio a platicar de amantes, y allí en mi sofá, noto que me muero con la ultima mirada del sol de Viernes.

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